Tus largos, el gimnasio, una pista reservada
Gimnasio interior y exterior, tenis y pádel. Moverse cada día, a tu ritmo.
La carta
David, cuando nos sentamos contigo en octubre no queríamos presentarte un negocio. Queríamos que supieras, antes que nadie, lo que está volviendo a pasar en el Tosalet.
Este lugar tiene el tenis en su ADN. Manolo Santana dejó aquí su placa en 1969, y en 1970 el Tosalet celebró al equipo español de Copa Davis. Recuperarlo sin pensar en el tenista de Xàbia que ha llevado ese hilo más lejos nos parecía incompleto.
Por eso esto no es una propuesta comercial ni una petición. Es una forma de decirte que en Casa Tosalet tienes un sitio: para ti, para tu familia y para la gente que quieras traer. Un lugar donde reencontrarte con tu tenis, con tu pasado y con Xàbia.
Jessica & JeanJessica Bataille · Casa Tosalet
«Todo me recuerda a la Xàbia de mi infancia.»David Ferrer · octubre de 2026
19 de septiembre de 1970
El Tosalet rindió homenaje a Manuel Santana y al equipo español de Copa Davis. El cartel, pintado a mano por Calleja, es nuestro: compramos el original.
Medio siglo después, ese mismo hilo pasó por un chico de Xàbia.
Todavía aparecen pelotas blancas de entonces entre los pinos. Y todavía botan.
Imagínalo
Dos pistas de tierra batida, por respeto al ADN del lugar. El revés, el saque, el sonido de la pelota entre los pinos.


Recreaciones de intención, hechas para esta invitación. No son fotografías.
La vida en Casa Tosalet
Salud, naturaleza, deporte, mesa, cultura y familia en un mismo lugar. Así se vive Casa Tosalet, de enero a diciembre.
Gimnasio interior y exterior, tenis y pádel. Moverse cada día, a tu ritmo.
Para recuperar después de entrenar, o simplemente para parar.
Y los amigos que has traído. La tarde se alarga.
Tres piscinas previstas, una climatizada. Zonas para toda la familia y zonas de calma.
Y las mismas caras, que se convierten en gente conocida.

Pocas pantallas, butacas profundas. Un par de horas sin que nadie te pida nada.
Imágenes de ambiente. Casa Tosalet está en obras; la experiencia descrita es la prevista para la apertura.
Lo que es Casa Tosalet
Una casa no se mide por lo que ofrece, sino por a quién recibe y por lo que deja en quienes pasan por ella.

I · Recibir
Recibir es lo más antiguo del Mediterráneo: una mesa larga, una conversación sin reloj, alguien que llega y se siente esperado. Casa Tosalet nace para eso. Para que la gente se encuentre, se quede y vuelva. Para que quien llega diga, sin pensarlo: estoy en casa.

II · Formar
Un lugar también forma a quien lo habita. El silencio, la belleza y la gente que te rodea cambian cómo piensas. Aquí queremos que se aprenda despacio, sin pantallas, de quienes ya recorrieron el camino. Que el talento encuentre criterio, y el criterio, a alguien a quien pasárselo.
En 1969 el Tosalet recibió a Manolo Santana, y aquellas pistas pasaron a formar parte de la memoria de Xàbia. Queremos que vuelva a ser un lugar que recibe y que forma.
Lo que el lugar nos sugiere cuando pensamos en ti
Tu tenis ha sido siempre un tenis de cabeza: técnica, constancia, la paciencia de construir cada punto. Esa manera de jugar también es una manera de vivir. Y se puede transmitir.
Tu familia, tus amigos, la gente con la que creciste. Un lugar donde tu hijo pueda reencontrarse con los suyos y dar continuidad a lo que empezó aquí.
Traer a la mesa a personas con las que abrir un diálogo más profundo: sobre el deporte, el esfuerzo, lo que viene después.
Un entorno donde los atletas jóvenes aprendan a pensar su deporte. No una academia más: un espacio para la reflexión, la técnica y la cabeza.
Santana, Orantes, el hilo de la Copa Davis, un chico de Xàbia que se fue con 14 años. Una historia del tenis que merece quedarse donde empezó.
Nada de esto es un encargo ni una oferta. Es lo que este lugar nos sugiere cuando pensamos en ti. Lo que llegue a ser, si llega, lo pensaremos juntos.
El siguiente paso
Es un lugar para pisarlo. Cuando te venga bien, un miércoles o un fin de semana, te lo enseñamos con calma.
Y si algún día te apetece implicarte más, lo pensaremos juntos, a tu ritmo. Mientras tanto, te iremos contando cómo vuelve a la vida.
Con cariño, Jessica & Jean