
I · Recibir
Abrir la puerta
Una mesa larga, una conversación sin reloj, alguien que llega y se siente esperado. Para que quien llega diga, sin pensarlo: estoy en casa.
Un lugar para recibir y para formar. Dos pistas de tierra batida entre pinos, una casa pensada para recuperar, y la gente adecuada alrededor. Así sería tu experiencia en Casa Tosalet.
No es un club de tenis ni una academia. Es un lugar para vivir Xàbia todo el año, donde el tenis vuelve a estar en el centro, porque está en su ADN.
Espacios con historia, recuperados para volver a vivirlos.
Arquitectura e interiorismo de Jessica Bataille.
Una comunidad que se elige. La mayoría, de aquí.
En un mismo lugar, todo el año. Vida activa, no retiro.
Casa Tosalet está en obras; la apertura se prevé en unos tres años. Lo que describe esta página es la experiencia prevista: los espacios y las cifras son orientativos.
Un club entre pinos que inauguró Manolo Santana. Una mujer que lleva treinta años haciendo casas y vidas en Xàbia. Un chico de Xàbia que se fue con 14 años a jugar al tenis y llegó a ser el número 3 del mundo. Sesenta años después, los tres hilos se cruzan en el mismo sitio.
Abre el club entre pinos, en la ladera de Xàbia. Familias, paellas, verano.
Manolo Santana deja su placa en el club: «marzo de 1969». Todavía sigue allí.
Homenaje a Santana y al equipo español de Copa Davis: Orantes, Gisbert, Arilla. Un cartel pintado a mano por Calleja; compramos el original.
El 2 de abril nace en Xàbia David Ferrer. Crece con el mar delante y el Montgó detrás.
Jessica empieza a hacer casas en Xàbia con Rust & Co. Ese mismo año, David, con 14 años, se va a Barcelona a jugar al tenis.
Se hace profesional. Un tenis de piernas y de cabeza, construido punto a punto.
Tres Copas Davis con España. El mismo hilo que el Tosalet celebró en 1970.
Jessica empieza a perseguir el Tosalet. Serán quince años, viendo lo que otros no veían: lo que aquel sitio fue, y lo que podía volver a ser.
Número 3 del mundo y final de Roland Garros. En tierra batida.
Se retira en Madrid y vuelve a vivir a Xàbia. Ahora la disfruta de otra manera, más consciente.
Jessica Bataille y Jean Clauteaux recuperan el Tosalet sin quitar un solo árbol. Entre la vegetación aparecen pelotas blancas de entonces. Y todavía botan.
Una conversación. Los tres hilos se cruzan. «Todo me recuerda a la Xàbia de mi infancia.»
La siguiente página del tenis en el Tosalet se escribe en Xàbia. Con calma y, si te apetece, contigo.
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Mantenemos el tenis por respeto al lugar. Tierra batida, sombra de pinos, silencio, y todo lo que un cuerpo necesita antes y después de jugar a pocos pasos.
Por respeto al ADN del lugar.
Pinar, olivos y jardín mediterráneo.
Calle de nado y zonas de descanso.
El proyecto se adapta al bosque.



Así puede ser un miércoles cualquiera, de los que pasas en Xàbia. Escena imaginada con los espacios previstos.
Calle de nado, gimnasio interior y exterior. Se llega caminando o en bici: los coches se quedan fuera.
Una pista entre pinos, a la sombra, con la mañana todavía fresca. Tenis de cabeza: técnica, paciencia, construir cada punto.

Spa, agua termal, baño frío. El cuerpo vuelve a su sitio antes de comer.
Cocina mediterránea, tu mesa y la gente que has traído. La tarde se alarga.
Las piscinas, los jardines, espacio para que los niños sean niños. Y zonas de calma para quien quiere leer.
Una charla, un libro, un encuentro pequeño. Quizá con atletas jóvenes que quieren aprender a pensar su deporte.
Si te quedas, un Lodge entre los pinos. Luz KERAI cálida, sin azul, para que la noche siga siendo noche.

Imágenes de ambiente de Casa Tosalet. La experiencia descrita es la prevista para la apertura.
Una casa no se mide por lo que ofrece, sino por a quién recibe y por lo que deja en quienes pasan por ella.

I · Recibir
Una mesa larga, una conversación sin reloj, alguien que llega y se siente esperado. Para que quien llega diga, sin pensarlo: estoy en casa.

II · Formar
El silencio, la belleza y la gente que te rodea cambian cómo piensas. Aprender despacio, sin pantallas, de quienes ya recorrieron el camino.
Familia y amigos. Un lugar donde tu hijo pueda reencontrarse con los suyos.
Abrir un diálogo más profundo sobre el deporte, el esfuerzo y lo que viene después.
No una academia más: un espacio para la reflexión, la técnica y la cabeza.
Santana, Orantes, la Copa Davis, Ferrer. Una historia que merece quedarse donde empezó.
«Todo me recuerda a la Xàbia de mi infancia.»David Ferrer · octubre de 2026
Nada de esto es un encargo ni una oferta. Es lo que este lugar nos sugiere cuando pensamos en ti. Lo que llegue a ser, si llega, lo pensaremos juntos.
Queríamos que supieras que en Xàbia hay una casa que te recibe, que guarda la memoria del tenis que te formó y que quiere ayudar a formar a quienes vienen detrás.
Lo que llegue a ser, si llega, lo pensaremos juntos, a tu ritmo. Mientras tanto, esta casa también es la tuya.
Jessica Bataille & Jean Clauteaux · Casa Tosalet